martes, 3 de diciembre de 2013

La reputación digital del médico




Hoy trataremos en nuestras páginas un tema de vital importancia, aunque más por los cambios en la relación médico paciente que en el ámbito de la salud, propiamente dicha, y es la necesidad de iniciar, fomentar y amplificar la presencia digital del médico, de manera que este pueda controlarla en su mayoría (hay que entender, que no es posible mantener un control absoluto, pero si minimizar cualquier crisis que se presente en medios digitales). 

Si trata de recordar como paciente, cómo ha obtenido la información de su nuevo médico, es muy posible que haya dicho que lo buscó por Internet primero, hasta seleccionarlo, o por el contrario, teniendo varias opciones bien sea por una lista de un seguro o por recomendaciones de terceros, usted decide confirmar lo dicho por medio de Internet, o incluso, después de salir del consultorio, usted entra a Internet para confirmar los fármacos recetados, por lo cual, la relación entre el médico y sus pacientes, que si bien es presencial en grado sumo, se le ha ido incorporando paulatinamente elementos digitales, que parten desde la presencia del doctor en redes generales o especiales, como algunos portales exclusivamente de publicaciones de médicos (aunque estos paguen por estos clasificados) o en redes sociales, donde a pulso se va ganando una presencia más allá de la influencia en físico (cara a cara) en un consultorio. 

De la lectura de expertos sobre el área, el énfasis ha ido resaltando a que el médico participe en el espacio donde más tiempo se requiere para lograr obtener un nivel de influencia y donde la misma es más efímera, esto es redes sociales, por lo cual, siendo per se, el profesional de la salud, un sujeto escaso de tiempo, entre la atención a sus pacientes y la necesaria actualización permanente, es poco recomendable que sea su principal medio de presencia digital, salvo que pueda contratar algún servicio que permita tener actualizado las redes sociales en las cuales participa. Participar, para dejarlos morir de mengua, por falta de interacciones, es más bien, contraproducente para la reputación digital del doctor. 

El blog, la página web y los videos digitales, parecen ser las patas restantes sobre la cual puede el galeno o el profesional sanitario, sentar la mesa de su reputación digital (junto, pero no sólo, a las redes sociales), por ello, cuando algún médico esté pensando en participar activamente en los medios digitales, debe partir por pensar en el cómo y por quien quiere ser contactado, y en eso, la conversión de los esfuerzo digitales y la frecuencia del aumento de sus pacientes, es una métrica clave. 

Y por ello, aseguramos que hoy más que nunca, el médico no puede permitir que su reputación vaya libre en la boca a boca, sino que debe estimularla, y la Internet es la vía adecuada para ello, si no me cree, pregúntele a su paciente nuevo, cómo supo de usted, y tal vez... se lleve una sorpresa. 

Fernando Fuentes Pinzón
www.nuestrosmedicos.com
@nuestrosmedicos

martes, 19 de noviembre de 2013

¿Qué es la EPOC?



Hoy 20 de noviembre se celebra el día de la prevención a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según la Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (GOLD), asociación que tiene como fin, combatir esta enfermedad, que según cálculos de la Organización Mundial de Salud, será la cuarta causa de muerte a nivel mundial para el año 2030, mientras que actualmente calcula que una persona muere por ella cada 10 segundos, a nivel global.

Pero, ¿qué es epoc?.

La realidad es que a pesar de su nombre, no es una sola enfermedad, sino con concepto general que designa diversas dolencias pulmonares persistentes en el tiempo, que tiene como consecuencia el limitar el flujo de aire en los pulmones. Dentro de este cuadro se incluyen términos como: enfisema y/o bronquitis crónica, que en el caso de la EPOC, normalmente se presentan juntas.

Los síntomas más preocupantes en referencia a las enfermedades obstructivas pulmonares crónicas, es la presencia de una gran (anormal) y constante mucosidad en las vías, lo que implica una tos húmeda constante, también llamada expectoración anormal y/o constante. Otros síntomas son la presencia de sibilancias, lo que significa sonidos, silbidos, ruidos o chillidos al respirar (inhalar o exhalar), la disnea (falta de aliento), presión o peso en el pecho, entre otras que debe comunicar a la brevedad con su doctor.

Para entender la EPOC es bueno entender cómo funcionan los pulmones.  El aire que usted respira baja por la tráquea a unas vías respiratorias llamadas bronquios, una especie de tubitos que se encuentran dentro de los pulmones. Dentro de los pulmones, los bronquios se ramifican en miles de tubos más pequeños y delgados llamados bronquíolos. Estos tubos terminan en racimos de sacos de aire redondeados llamados alvéolos. Por las paredes de esos sacos de aire o alvéolos pasan unos vasos sanguíneos pequeños llamados capilares. Cuando el aire llega a los alvéolos, el oxígeno pasa por las paredes de los alvéolos a la sangre de los capilares. Al mismo tiempo, el dióxido de carbono, que es un gas de desecho, pasa de los capilares a los alvéolos. Este proceso se llama intercambio gaseoso.Los bronquios y los alvéolos son elásticos. Cuando usted inhala o toma aire, cada alvéolo se llena de aire como si fuera un globo diminuto. Cuando exhala o deja salir el aire, los alvéolos se desinflan y el aire sale.

En el enfisema, las paredes que separan muchos de los alvéolos están lesionadas. Por esta razón, los alvéolos pierden su forma normal y se aflojan. Este tipo de lesión también puede destruir las paredes de los alvéolos, lo cual da origen a que haya menos alvéolos y sean más grandes, en vez de muchos alvéolos diminutos. Si esto sucede, disminuye el intercambio gaseoso en los pulmones.

En la bronquitis crónica, la capa que cubre el interior de las vías respiratorias está constantemente irritada e inflamada. Esto hace que esta capa se vuelva gruesa. Dentro de las vías respiratorias se forman grandes cantidades de mucosidad, lo cual hace que sea difícil respirar.

Resumiendo, en la EPOC la cantidad de aire que entra y sale por las vías respiratorias disminuye por una o más de las siguientes razones:  1. Los bronquios y los alvéolos pierden su elasticidad; 2. Las paredes que separan muchos de los alvéolos están destruidas; 3. Las paredes de los bronquios se vuelven gruesas e inflamadas; y/o  4. Los bronquios producen más mucosidad que en condiciones normales y por ende, esta mucosidad los obstruye, entre otros.

Presentamos una imagen que permite entender la diferencia entre una persona normal y una que sufre de EPOC:


Las causas más importantes que influyen en su aparición, son: el tabaquismo, la contaminación del aire en locales cerrados (uso de carbón, leña, polvo de construcción, etc), contaminación del aire exterior, vapores y/o productos químicos, en la casa o en el ambiente laboral.

La presencia de EPOC se confirma con una prueba diagnóstica simple, llamada espirometría, que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado. También por medio del uso de un estetoscopio el facultativo podrá auscultar los pulmones para determinar si hay síntomas, o en otros casos, el uso de la “gasometría arterial”, que es un examen de sangre que le permite medir las cantidades de oxígeno y dióxido de carbono, lo que puede representar otro indicador para el médico de estar en presencia de una EPOC. En general, existe una amplia gama de pruebas para confirmar la presencia de esta condición.  

La EPOC no se cura, pero hay varios tratamientos que pueden ayudar a controlar sus síntomas y a mejorar la calidad de vida de los pacientes, además de retrasar su progresión. 

Al ser una enfermedad degenerativa, normalmente se detecta en estados avanzados de la misma (cuando ya se hace intolerable para la vida diaria), por lo cual, sirva el presente artículo para recomendarle consulte a su médico una vez al año, y en caso de presentar alguno de los síntomas previamente descritos, no lo dude y coménteselo a su doctor.

Fernando Fuentes Pinzón
@nuestrosmedicos

Fuentes:


sábado, 16 de noviembre de 2013

¿Hay probióticos en mi bebida?




Ya hemos comentado algunas investigaciones médicas sobre las bondades de los probióticos en la salud, en particular en el ataque a la obesidad y en la regulación intestinal, lo que ha hecho que la población tome conciencia sobre la importancia de estas bacterias y la industria haya hecho lo propio, ofreciendo cada vez más productos con "probióticos incorporados". 

Pues bien, un estudio publicado en la revista Ciencias de la Comida y la Agricultura (la editada para enero del 2014), contiene un artículo que presenta los resultados de una investigación de campo realizada en China, sobre ventiocho (28) productos que se comercializan en dicho mercado y que dicen contener "probióticos". 

De estos, veinte (20) eran lácteos y derivados, mientras que ocho (8) pertenecían a productos de "salud". 

Los resultados fueron que si bien la mayoría contenía cuantitativamente hablando la cantidad mínima requerida por la normativa china respectiva, no pasaron las pruebas cualitativas, es decir, las bacterias contenidas no eran las mismas descritas en el etiquetado, lo que lleva a afirmar que dicha actitud es por lo menos, culpable de crear una expectativa falsa en el consumidor (por no hablar de estafa al mismo), igualmente, en otros productos que formaban también parte de la muestra, los probióticos venían degradados, por lo cual eran inefectivos para superar la actividad antimicrobiana, la resistencia a la bilis y a los ácidos, es decir, no llegaban al intestino de forma que fueran útiles para lo esperado, y un tercer descubrimiento de este estudio, fue encontrar bacterias negativas o contaminantes en estos productos, lo que representa un problema de salud importante para quien los consuma. 

Ahora, si bien no existe información de un estudio igual en nuestros países, esta investigación nos muestra la necesidad de fomentar una (investigación) independiente para conocer la fiabilidad real de la información presente en el etiquetado de productos de consumo masivo y de no creer necesariamente al pie juntillas de todo lo expuesto en el etiquetado del producto a consumir. 

Fernando Fuentes Pinzón
@nuestrosmedicos

Fuente: 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Los peligros del almohadón de plumas



En la edición de octubre del 2013 de la revista "The Lancet Respiratory Medicine", se ha publicado un interesante trabajo sobre las condiciones ambientales de las personas que sufren de fibrosis pulmonar idiopática, que ha tenido como resultado, determinar que la frecuencia de ciertas condiciones estimulan la aparición de dicha enfermedad, siendo las más comunes: 1. La exposición a almohadones o edredones de plumas, 2. La exposición a hongos y 3. La exposición a isocianatos (químico presente en pinturas, barniz, esmalte, etc).  

La fibrosis pulmonar idiopática, es una enfermedad respiratoria que provoca una pérdida progresiva de la capacidad pulmonar en quien la padece, principalmente por una cicatrización de estos órganos (los pulmones), lo que conlleva a una incapacidad respiratoria y al fallecimiento del paciente, situación que puede cambiar, gracias a la investigación, que ha logrado determinar condiciones alérgicas en el desarrollo de este trastorno. 

El Dr. Ferran Morell, jefe de la presente investigación, comenta que el 43% de los pacientes estudiados, tuvieron el origen de la condición (fibrosis pulmonar idiopática), en una respuesta a causa de la neumonitis por hipersensibilidad crónica originada esta a su vez, a las condiciones ambientales adversas (comentadas en el primer párrafo) presentes en las casas u oficinas de los pacientes estudiados. 

Sin embargo, también aclara el Dr. Morell, que esta condición viene en los genes, por lo cual, no es exclusivo al uso de los edredones, aunque si usted tuviera esto en su genoma, y le suma el uso de edredones de plumas o la presencia de moho en su casa, tiene una mayor probabilidad de desarrollar fibrosis pulmonar, por eso, recuerde el cuento del maestro Quiroga sobre el Almohadón de Plumas, y prefiera otro tipo de almohada para lograr conciliar el sueño, su salud se lo agradecerá.